¿Especiales o electores?
Ser elegidos para algo siempre fue y será un privilegio. Se elige a alguien o algo debido a que se lo considera mejor, o más capacitado o con más posibilidades que los demás. Ser elegido, de alguna manera nos coloca en un lugar destacado.
Los equipos deportivos se componen de titulares y suplentes. Sólo los primeros tienen asegurado jugar el partido. Los demás esperarán su turno, en caso de que éste les llegue.
Cuando se acercan las fiestas patrias, en las escuelas los alumnos con mejores calificaciones esperan tener la más alta para ser designados abanderados y llevar la insignia patria. En los congresos de cualquier especialidad uno de los asistentes es elegido para dar su discurso.
En Hageo 2:23 Dios le dice al profeta que fue elegido. En esta elección que Dios hace no valía ser destacado, ser el mejor, ni tener las mejores calificaciones. Aquí lo que valía era haber hecho exactamente lo debido.
¿Y qué es lo debido?
"...No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1º Samuel 16:7)
Dios les había dicho a los hombres:
“Ahora, pues, meditad en vuestro corazón desde este día en adelante....meditad, pues en vuestro corazón...” (Hageo 2:15,18)
¿Qué es lo que hay que meditar para que la condición de nuestro corazón nos haga “elegidos de Dios”?
“Meditaré en todas tus obras...” (Salmos 77:12)
“Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandatos” (Salmos 119:148)
“En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, y en tus hechos maravillosos meditaré” (Salmos 145:5)
¿Qué ocurre cuando meditamos en Dios y en Sus obras?
Tomamos el camino correcto:
“Encamíname en tu verdad, y enséñame...” (Salmos 25:5)
“En tus mandamientos meditaré, consideraré tu caminos” (Salmos 119:15)
“Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo” (2º Tesalonicenses 3:5)
Recordemos: Dios ya nos ha dado el medio y el camino para llegar a lo más alto, el Cielo. Nosotros debemos hacer las elecciones correctas, para ser distinguidos por El.
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