ASAMBLEAS DE LOS HERMANOS

lunes, 7 de julio de 2008

EL MATRIMONIO

El Matrimonio



Centro básico y fundamental de las relaciones maritales, donde se estabilizan las consideraciones recíprocamente pacíficas. El matrimonio fue creado, aprobado y establecido por Dios para el consuelo, desahogo, reposición de fuerzas gastadas: y especialmente para el amor creativo que sólo se halla en el dulce hogar del matrimonio.

Nunca sabremos el tiempo de felicidad perfecta que gozaron Adán y Eva en su matrimonio, aunque para ellos mientras no había transgresión no existía el tiempo. Ellos vivieron el uno para el otro dentro de los linderos del Edén. También en su desgracia por causa del pecado de desobediencia, supieron corresponderse y guardarse en fidelidad llevando a cabo el honor a su palabra; "Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:23,24).

Entre muchas cosas que propenden a la felicidad del matrimonio, voy a citar cuatro.

LA CONFORMIDAD. Las cosas cambiaron fuera del Paraíso, si en la abundancia fueron felices, en la escasez lo deben ser también. Hay algunos matrimonios que sin tener la suficiente provisión les viene el mal deseo de figurar, por vanidad, por envidia o por imitación; quieren ser grandes, aquí es donde se traspone la conformidad. Alguno dijo: "Yo vine a ser feliz cuando abandoné el deseo de ser grande". El lujo y las pompas afectadas desplazan la conformidad.

EL AMOR. "Ninguno aborreció su propia carne sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia" (Efesios 5:29), hasta hace pocos años se decía: "El matrimonio es de arriba" pero la ruina moral en que ha caído la sociedad, ha cambiado el pudor, la modestia, las buenas costumbres. Pocos son los que buscan esposa por amor verdadero; pocos son los que esperan en Dios para el escogimiento de un buen, o buena esposa, Para mostrar solamente una hoja, hace poco salió un aviso en el periódico: "Evangélica, mi llamado es para un caballero evangélico. Hermano: si te encuentras solo como yo, y deseas tener un hogar lleno de amor, cariño y ternura, escríbeme; no importa si tienes un hijo pequeño. Te deseo entre 35/45 años para que seamos unidos en matrimonio como lo manda Dios. Contesta a corazón con amor". Ahora es el venado que persigue al cazador. La oveja que pastorea al pastor. La audacia de esa señora es decir "como lo manda Dios" ¿por qué escogió el adjetivo evangélica?, ¿por qué no llamó Tamar o Mesalina?

Cuántos años han pasado. Cómo se esparce el evangelio, y hay multitudes entre los llamados cristianos, confundidos, no han llegado a conocer las funciones que llena el matrimonio, Aún hay evangélicos que tienen el matrimonio como una falsa, una mampara para llenar una etiqueta social, o una necesidad biológica. El matrimonio es un contrato espiritual inquebrantable, es una sociedad vitalicia, la unidad de dos seres que se aman en Cristo. "Y los dos serán una sola carne, así que no son ya MAS DOS SINO UNO" (Marcos 10:8).

La tercera cosa que coadyuva a la felicidad del matrimonio es
LA COOPERACION. Así como todos los miembros colaboran para la formación y ejercicio del cuerpo, dependiendo todos de la dirección de la cabeza. La iglesia también redimida por la sangre de Cristo; vino a ser parte integral de su cuerpo, compuesta por muchos miembros, sujeta a su cabeza, Cristo en el cielo, quien la gobierna, la sustenta y la edifica. Así el matrimonio por la colaboración de ambos en sus responsabilidades, mantienen el nivel espiritual en su devoción al Señor, levantan el estandarte de su posición económica; instruyen a sus hijos en la carrera de su fe de tal modo que la bendición alcanzará hasta la tercera generación. También un matrimonio es bendecido, por su ayuda practica que dan a su asamblea con su presencia en los cultos, por su ofrenda generosa de amor, por la simpatía de su buen vivir con los vecinos; por practicar el principio Bíblico de hospedar 2 Reyes 4:8‑10 Hebreos 13:1,2

La cuarta cosa que contribuye a la unidad y estabilidad del matrimonio es
UN NUEVO HOGAR Un matrimonio debe sembrar y cosechar de su propia experiencia "Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer" (Génesis 2:24). Los mismos animales nos enseñan su sabiduría. Se dice del águila que cuando el aguilucho no quiere salir del nido, le mete espinas en el nido, ella le enseñará fuera del nido a volar, y prepararse para su propio nido. Debe ser una nueva familia gobernada por una sola cabeza, el marido, su mujer y sus hijos. Los suegros en ninguna manera son olvidados o abandonados. Creo que temas de más importancia que afectan al matrimonio dejaron de escribirse en este artículo; por falta de espacio.


por J. Naranjo

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