
Dios cuida de mí…
Un hombre contaba su testimonio con gozo, una experiencia que vivió con su familia, donde según él, vio la mano protectora del Señor.
Un día jueves en la noche después de llegar del servicio de reunión en la asamblea local, me acosté con mi familia después de una jornada de trabajo y cansancio, con la motivación que el día siguiente seria otra oportunidad para continuar con las bendiciones que día tras día recibimos del Señor. Nos acostamos y al día siguiente al llevar a los niños para el colegio nos dimos cuenta que la puerta de la calle estaba abierta, y algunas cosas no estaban. Después del susto y especular sobre que había ocurrido, un vecino nos comento que los ladrones se habían entrado a las 12:30 am y se habían metido por la terraza. Eso significa que pasaron por el lado nuestro y de los niños, lo interesante fue que ninguno de nosotros nos dimos cuenta ni aun nuestro perro Doggy.
Lo espectacular fue que los ladrones dejaron la casa abierta toda la noche y la moto con las llaves pegadas en ella, el tv el computador y más cosas todavía estaban ahí.
Surge la pregunta ¿Que les paso a ellos que no continuaron con todo lo que les faltaba? ¿Quién les impidió continuar y salir de tal manera que ni cerraron la puerta?
¿Acaso fueron los Ángeles enviados por el Señor?
Dice su palabra:
Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí;Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba. (Salmo 3:3 y 5)
No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? Hebreos 1:14
No tendrás temor del pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere, Porque Jehová es tu confianza, Y El preservará tu pie de quedar preso. Prov 3:25
Mucho de nosotros tenemos la tendencia de pensar en lo material, en lo que perdimos o dejamos de ganar y nos olvidamos de la mayor riqueza que encontramos en el camino de la tormenta. Tener el privilegio de ver el milagro diario de la protección Divina.
Jehová es mi luz y mi salvación ¿De quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los enemigos para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. (Salmo 27: 1-3)
Glorifico con este testimonio el Todo poder de nuestro Señor y Salvador.
Testimonio por J.R
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